Ortopedia_Oncologica_México

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Dr Ernesto Delgado Cedillo

domingo, 23 de febrero de 2014

Osteosarcoma

http://www.enciclopediasalud.com/definiciones/osteosarcoma?anterior=cancer-de-huesos


Definición de Osteosarcoma

Osteosarcoma: 

Cáncer de huesos que se da principalmente en adolescentes y en personas jóvenes; también puede presentarse en niños.

Síntomas: 

Suelen iniciarse con un dolor en la extremidad afecta, sobre todo después de realizar un esfuerzo físico. En la mayoría de los casos se detecta un bulto blando que tiene una temperatura superior a la zona corporal que lo rodea. Los síntomas de este tipo de cáncer pueden confundirse con otras causas, como los traumatismos por la práctica deportiva.

Lemiossarcoma


lunes, 17 de febrero de 2014

Menores con osteosarcoma pueden salvarse de amputación si se atienden a tiempo: Especialista

http://mimorelia.com/noticias/133688


Menores con osteosarcoma pueden salvarse de amputación si se atienden a tiempo: Especialista

El 70 por ciento con osteosarcoma, tiene entre 10 y 15 años de edad: Cabrera Tovar
Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Los niños con algún tumor óseo como el osteosarcoma, pueden salvar sus miembros, ya sea inferiores o exteriores, si se les detecta y atiende a tiempo, expresó la cirujano oncóloga pediatra María Goretty Cabrera Tovar, quien sin embargo, remarcó, deben hacer un programa de rehabilitación para que no se les atrofien o queden sin función alguna.

También Jefa de Enseñanza del Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos” de Morelia, Cabrera Tovar indicó que el osteosarcoma es el principal padecimiento en cuanto a los tumores malignos de hueso en edad pediátrica, y a nivel general ocupa el séptimo u octavo en cuanto a los cánceres en menores de edad, donde los casos más frecuentes son, en ese orden, la leucemia y el linfoma.

En entrevista, precisó que cuando se presenta el osteosarcoma, afecta hasta en un 70 por ciento a los pequeños de entre 10 y 15 años de edad, mientras alrededor del 24 por ciento de los casos se registran en los menores de 10 años, y entre las causas describió la osteomielitis crónica, enfermedad de Paget, implantes metálicos o tener algún otro tumor como el retinoblastoma, pues frecuentemente tienen un segundo y sería ese mal, y es en menor medida debido a la situación hereditaria.

Respecto a la sintomatología, explicó que los enfermos presentan dolor en el sitio de la lesión, en la mayoría de los casos alrededor de la rodilla, y en lo cual muchas veces le llaman dolor del crecimiento.

“Entonces aquí se recomienda que si algún adolescente o cualquier niño viene y te dice que tiene dolor en alguna parte del cuerpo, como alrededor de la rodilla, hay que tomarle una radiografía y si ahí se encuentra la lesión, que puede ser muy pequeña, entonces tenemos la opción de salvar la extremidad, porque si se deja pasar mucho tiempo, empieza a haber aumento de volumen de la lesión y lo que vamos a encontrar es un tumor muy grande”, agregó.

Y es que entre más pronto se detecte este tumor, mayor será la posibilidad de salvar ya sea las piernas, los brazos o cualquier otra parte del cuerpo donde exista la lesión, y los pacientes puedan llevar una vida normal. Sobre el particular, la especialista informó que esta cirugía -que se practica desde la década de 1980 e inició en el Instituto Nacional de Pediatría- consiste en quitar la lesión tumoral, dejarla con bordes libres de ese mal y colocar una prótesis, que puede ser una endoprótesis articulada o una fija, depende de las características del paciente y del sitio del tumor.

Aunque igual se puede realizar la operación con hueso del mismo paciente. Ejemplificó con el peroné, que pueden trasladar de una extremidad a otra o de una extremidad a un brazo o antebrazo.

Asimismo resaltó que en cuanto se presenten los primeros síntomas, lo padres de familia lleven a sus hijos al médico especialista pues, citó el caso de una pequeña con osteosarcoma, a quien sus familiares llevaron primero con supuestos doctores que la trataron con ozono, “obviamente charlatanes”, y no registraba ninguna mejora.

“La niña nos llegó al Hospital Infantil con una anemia muy severa y una tumoración gigante, donde ya no pudimos hacer nada y se tuvo que amputar; pero quienes la estaban tratando primero decían que el tumor ya se estaba saliendo del cuerpo, evidentemente se estaba saliendo porque estaba creciendo, no porque se estuviera curando”, subrayó la entrevistada.

Luego de la cirugía se da paso a la rehabilitación, prácticamente de inmediato. En el caso de un paciente al cual se le salvó alguna extremidad inferior, debe estar apoyándose en sus piernas y caminando, al principio con algún apoyo como puede ser una andadera o muletas, y ya después solo. Caso similar con las manos, donde el niño debe tomar objetos, al inicio pequeños, por ejemplo una taza e ir aumentando el volumen y peso de los mismos hasta normalizarse.

“Porque también hay pacientes a los que se les salva de una amputación, pero si no llegan a tener una rehabilitación adecuada, la extremidad puede quedar íntegra, pero sin función”, manifestó María Goretty Cabrera quien, añadió, también se les ofrece a los operados atención psicológica, “si el niño no se rehabilita adecuadamente, todo lo que no se usa se atrofia y si no movemos los músculos, se van a ir haciendo pequeños y van a ir disminuyendo su función, y ahí sí hay una disminución en cuanto a la musculatura y en cuanto a las funciones”.

Otro caso, no de osteosarcoma, se le quitó a una menor que tenía un tumor en su cadera, la cual se encuentra a la espera de un hueso para hacerle la cirugía y no se le ampute desde el lugar donde presentó la lesión.

Por eso hizo énfasis en que la población se atienda cuando presente algún padecimiento o lesión, y se le dé seguimiento médico, ya que una gripe mal cuidada o una conjuntivitis sin curar, por citar sólo dos casos, pueden tener repercusiones si se dejan a la probabilidad de aliviarse solas, “porque si agarramos cualquier tipo de tumoración o cualquier tipo de cáncer, a tiempo, se pueden curar, pero si dejamos pasar el tiempo, el cáncer va invadiendo, va avanzando de estadio y mientras más avanzado sea el estadio, menor será el pronóstico de vida para el paciente”, concluyó.

domingo, 16 de febrero de 2014

Víctor Ravens ha compartido la foto de Ivan Cerino H.


sábado, 15 de febrero de 2014

Ana Laura, un ejemplo de lucha constante

Osteosarcoma


Ana Laura, un ejemplo de lucha constante

Ana Laura, un ejemplo de lucha constante
Melina González      14 Feb 2014 22:09:33
Con apenas 16 años, Laura admite que la parte más difícil fue separarse de sus padres para recibir tratamiento (Miguel Correa)
“Si se quiere, todo se puede vencer; se debe seguir adelante, a pesar de todo lo malo que te pase, solo tienes que ser muy fuerte y tener ganas de salir adelante y de vivir”, asegura Ana Laura Ortiz Gutiérrez.

De rostro sonriente y mirada penetrante, asevera que por difícil que se presente la vida, siempre hay un motivo por el cual luchar y vencer los obstáculos.

Laura, de 16 años, hace cuatro años que está en etapa de vigilancia en la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) Zacatecas, luego de detectarle osteosarcoma, el tipo de cáncer de hueso más común y el sexto más frecuente entre menores.

Tras la detección inició el tratamiento. Aunque admite que sufrió mucho con las quimioterapias, los fuertes medicamentos y acostumbrarse a la prótesis que reemplaza ahora a su pierna derecha, afirma que lo más difícil fue estar lejos de sus papás, quienes no pudieron acompañarla al recibir su tratamiento.

Sin embargo, explica que gracias al apoyo de su familia y de sus amigos, quienes en todo momento la acompañaron en los tratamientos y cuando estuvo hospitalizada, salió adelante. “Muchos se deprimen y si estás triste, la enfermedad avanza más, por lo que no hay que estar triste y hay que salir adelante, hay que luchar y no dejarnos vencer”, afirma Laura.

La jovencita resalta la necesidad de crear más consciencia al respecto y difundir más información sobre el cáncer, pues muy poca gente sabe los síntomas y esto en muchas ocasiones provoca que se inicie el tratamiento a destiempo.

En su caso, todo inició cuando hace seis años, comenzó a llenarse de moretones en las piernas y después una bola empezó a crecer; “con suerte, mis papás rápido me llevaron a checar, pero la mayoría de la gente no sabe hasta después de la biopsia”, dice.

Laura sueña con convertirse en una doctora o en una abogada: “les gané admiración y respeto a los doctores por la labor que hacen, por cómo ayudan a los que estamos enfermos, por cómo luchan por nuestras vidas”.

También advierte que la abogacía le parece un trabajo noble: “si me decido por ser abogada, voy a estudiar criminalística y ayudar a mi país contra la delincuencia”, presume con una sonrisa.

“A los niños que están iniciando (con el tratamiento), les pido que le echen ganas; a sus papás, también que sean muy fuertes. Mucha gente la asocia con la muerte y no es así, siempre y cuando lo detecten a tiempo hay mucha oportunidad de salir adelante, solo sean valientes”, precisó.

Uso correcto de las muletas


viernes, 14 de febrero de 2014

Padece Daniel un tumor en la cabeza / Sufre Maura de osteosarcoma

http://www.oem.com.mx/elheraldodechihuahua/notas/n3290480.htm


Padece Daniel un tumor en la cabeza

Chihuahua
Padece Daniel un tumor en la cabeza
Daniel Bustillos Cruz. Maura Sánchez.
http://www.oem.com.mx/elheraldodechihuahua/notas/n3290480.htm
A sus once años

> Le fue detectado hace dos años; él no se da por vencido
El Heraldo de Chihuahua
14 de febrero de 2014
De la Redacción

Chihuahua, Chihuahua.- El pequeño Daniel Bustillos Cruz, de 11 años, nunca pierde su enorme sonrisa a pesar de estar consciente del tumor en la cabeza que hace dos años le fue detectado. Él es un ejemplo de valentía, pues es un guerrero que no se da por vencido.

Daniel es originario de El Vergel y hace dos años cambió el rumbo no sólo de su vida, si no de la de toda su familia. Su madre, la señora Angelita, no se separa ni un sólo momento de su inquieto hijo. El pequeño ya ha sido intervenido dos veces en operaciones complicadas; a pesar de esto, el chiquillo no pierde su característica sonrisa y su gran simpatía; abraza a todo aquel que se le pare en frente y tiene la vitalidad de cualquier niño que está completamente sano.

Daniel y su madre tiene dos años asistiendo a Amanc cada que ver requiere revisiones en la ciudad capital, lugar en el que han encontrado alimento, transporte, techo y sobre todo cariño. Cada dos meses se hospedan en Amac, se quedan por lapsos de aproximadamente 20 días, por lo que están muy agradecidos ya que gracias a la asociación han podido darle continuidad al tratamiento de Daniel.

Sufre Maura de osteosarcoma

> Madre camina hasta 8 horas para buscar quién la lleve a su tratamiento

Caminar ocho horas cargando en tramos a su hija de 13 años, desde su comunidad hasta el municipio de Guadalupe y Calvo, es lo que debe hacer Lucila Arroyo Jiménez, madre de Maura Sánchez, para pedir "ride" a la ciudad capital, para que esta última reciba su tratamiento, ya que padece osteosarcoma.

En agosto del año pasado, la jovencita Maura se dio cuenta de su padecimiento. Comparte que comenzó a sentir dolores en sus piernas y al cabo de un tiempo se brotó una enorme mancha y una bola, por lo que acudió a revisión y le dieron la noticia que era un cáncer óseo.

Actualmente la chica debe apoyarse de una silla de ruedas para caminar, pues le es difícil caminar o si quiera ponerse de pie si no es con ayuda. Cada vez que Maura debe asistir a revisión, debido a lejanía de su comunidad con el municipio de Guadalupe y Calvo, ella y su mamá se ven obligados a caminar durante varias horas, aunque por las condiciones de salud de Maura, su aguerrida madre la carga en brazos por gran parte del recorrido.

Actualmente la chica de 13 años está en sesiones de quimioterapias, tienen dos meses que llegaron a AMANC y aquí las apoyan en todos los aspectos, todo con la finalidad de lograr la recuperación de la joven. "Si no fuera por la ayuda que nos brindan no pudiéramos atender a mi hija, porque no tenemos los medios para hacerlo", señala la madre.

jueves, 13 de febrero de 2014

Osteosarcoma

http://imagenypolitica.com/columnas/tu-salud-hoy/13278-osteosarcoma.html


Detalles
Categoría: Tu salud hoy
Creado en Jueves, 13 Febrero 2014 05:41
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osteosacroa
Es un tumor óseo  canceroso (maligno) que generalmente se presenta en adolescentes, cuando están creciendo de manera rápida.
El osteosarcoma es el cáncer óseo más común en los niños y la edad de diagnóstico es aproximadamente a los 15 años. Los niños y las niñas tienen una probabilidad similar de desarrollar este tumor  hasta finales de la adolescencia, cuando se presenta con mayor frecuencia en los varones. El osteosarcoma también es común en personas de más de 60 años.
No se conoce la causa. En algunos casos, es hereditario y al menos un gen ha sido relacionado con el aumento del riesgo. Este gen también se asocia con el retinoblastoma  familiar, un cáncer ocular que se presenta en niños.
El osteosarcoma tiende a ocurrir en los huesos de:
  • La espinilla (cerca de la rodilla)
  • El muslo (cerca de la rodilla)
  • El brazo (cerca del hombro)
El osteosarcoma puede ocurrir en cualquier hueso. Se presenta con más frecuencia en los huesos más grandes y en el área del hueso con el índice de crecimiento más rápido. 

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/images/ency_section_head_bg.png); background-position: 0% 0%; background-repeat: no-repeat no-repeat;">Síntomas 

  • Fractura ósea (puede suceder después de un movimiento rutinario)
  • Dolor óseo
  • Limitación de movimiento
  • Cojera (si el tumor es en la pierna)
  • Dolor al alzar algo (si el tumor es en el brazo)
  • Sensibilidad, hinchazón o enrojecimiento en el sitio del tumor

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/images/ency_section_head_bg.png); background-position: 0% 0%; background-repeat: no-repeat no-repeat;">Pruebas y exámenes 

  • Biopsia  (al momento de la cirugía para el diagnóstico)
  • Exámenes de sangre
  • Gammagrafía ósea para ver si el cáncer se ha diseminado a otros huesos
  • Tomografía computarizada  del tórax para ver si el cáncer se ha diseminado a los pulmones
  • Tomografía computarizada (TC)
  • Resonancia magnética (RM)
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP)
  • Radiografía 

 tratamiento generalmente se inicia después de hacerse una biopsia del tumor.

Antes de una cirugía mayor para extirpar el tumor, generalmente se administra quimioterapia . Esto puede encoger el tumor y facilitar la cirugía.También puede destruir cualquier tipo de células cancerosas que se hayan diseminado a otras partes del cuerpo.
Los medicamentos comunes en la quimioterapia abarcan:
  • Carboplatina (Paraplatin)
  • Cisplatino
  • Ciclofosfamida (Citoxan)
  • Doxorubicina (Adriamycin)
  • Epirubicina
  • Etopósido
  • Ifosfamida (Ifex)
  • Alta dosis de metotrexato con leucovorina
La cirugía se utiliza después de la quimioterapia para eliminar cualquier tumor remanente. En la mayoría de los casos, se puede extirpar el tumor con cirugía, mientras se salva la extremidad afectada. Esto se denomina cirugía de salvamento de la extremidad. En raras ocasiones, puede ser necesaria una cirugía de mayor compromiso (como una amputación).

El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo para el cáncer . El hecho de compartir con otras personas que tengan experiencias y problemas en común puede ayudarle a usted y a su familia a no sentirse solos.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/images/ency_section_head_bg.png); background-position: 0% 0%; background-repeat: no-repeat no-repeat;">Pronóstico 

Si el tumor no se ha diseminado a los pulmones (metástasis  pulmonar), las tasas de supervivencia a largo plazo son mejores. Si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, el pronóstico es peor, pero aún existe una posibilidad de cura con un tratamiento efectivo.
  • Amputación de la extremidad
  • Diseminación del cáncer a los pulmones
  • Efectos secundarios de la quimioterapia

martes, 11 de febrero de 2014

Anestesia y cáncer/Cancer and anaesthesia

 Efectos de los anestésicos en la progresión tumoral
 
The effects of anesthetics on tumor progression.
Mao L, Lin S, Lin J.
Int J Physiol Pathophysiol Pharmacol. 2013;5(1):1-10. Epub 2013 Mar 8.
Abstract
More and more cancer patients receive surgery and chronic pain control. Cell-mediated immunosuppression from surgical stress renders perioperative period a vulnerable period for tumor metastasis. Retrospective studies suggest that regional anesthesia reduces the risk of tumor metastasis and recurrence. This benefit may be due to the attenuation of immunosuppression by regional anesthesia. On the other hand, accumulating evidence points to a direct role of anesthetics in tumor progression. A variety of malignancies exhibit increased activity of voltage-gated sodium channels. Blockade of these channels by local anesthetics may help inhibit tumor progression. Opioids promote angiogenesis, cancer cell proliferation and metastasis. It will be interesting to examine the therapeutic potential of peripheral opioid antagonists against malignancy. Volatile anesthetics are organ-protective against hypoxia, however; this very protective mechanism may lead to tumor growth and poor prognosis. In this review, we examine the direct effects of anesthetics in tumor progression in hope that a thorough understanding will help to select the optimal anesthetic regimens for better outcomes in cancer patients.
KEYWORDS:Metastasis, local anesthetics, opioids, recurrence, regional anesthesia, volatile anesthetics, voltage-gated sodium channels 

Recurrencia del cáncer después de cirugía: efectos directos e indirectos de los anestésicos 
Cancer recurrence after surgery: direct and indirect effects of anesthetic agents.
Tavare AN, Perry NJ, Benzonana LL, Takata M, Ma D.
Int J Cancer. 2012 Mar 15;130(6):1237-50. doi: 10.1002/ijc.26448. Epub 2011 Nov 9.
Abstract
Surgery is of paramount importance in the management of solid tumors as definitive resection can be totally curative. Nonetheless, metastatic recurrence after surgery remains a major cause of morbidity and mortality. Interest in the impact of the perioperative period on cancer recurrence is now growing rapidly, with recent research suggesting that some anesthetics or anesthetic techniques may influence the pathophysiology of postoperative metastatic spread. Our review examines the most widely postulated mechanisms for this, including the impact of anesthesia on neuroendocrine and immune function. We also consider evidence for a direct impact on tumor cell signaling pathways based on findings from organ protection research. These studies have demonstrated that certain volatile anaesthetics confer cytoprotective properties to exposed cells and lead to significant upregulation of Hypoxia Inducible Factor-1α (HIF-1α). This ubiquitous transcription factor exerts many effects in cancer: its activity has been linked with more aggressive phenotypes and poorer clinical prognosis. It is proposed that such an upregulation of HIFs in tumor cells by these anesthetics may contribute to a tumor's recurrence by stimulating cytoprotective or protumorigenic behavior in residual cells. Conversely, other anesthetic agents appear to downregulate HIFs or cause negligible effect and thus may prove more suitable for use in cancer surgery. As anesthetic drugs are given at a point of potentially high vulnerability in terms of dissemination and establishment of metastases, there is an urgent need to determine the most appropriate anesthetic strategy for surgical oncology so that the optimal techniques are used to maximize long-term survival.
 
Artículo de revisión: papel del periodo perioperatorio en la recurrencia después de cirugía oncológica 
Review article: the role of the perioperative period in recurrence after cancer surgery.
Gottschalk A, Sharma S, Ford J, Durieux ME, Tiouririne M.
Anesth Analg. 2010 Jun 1;110(6):1636-43. doi: 10.1213/ANE.0b013e3181de0ab6. Epub 2010 Apr 30.
Abstract
A wealth of basic science data supports the hypothesis that the surgical stress response increases the likelihood of cancer dissemination and metastasis during and after cancer surgery. Anesthetic management of the cancer patient, therefore, could potentially influence long-term outcome. Preclinical data suggest that beneficial approaches might include selection of induction drugs such as propofol, minimizing the use of volatile anesthetics, and coadministration of cyclooxygenase antagonists with systemic opioids. Retrospective clinical trials suggest that the addition of regional anesthesia might decrease recurrence after cancer surgery. Other factors such as blood transfusion, temperature regulation, and statin administration may also affect long-term outcome.

 

Atentamente
Anestesiología y Medicina del Dolor

domingo, 9 de febrero de 2014

OSTEOSARCOMA: El Octavo Pasajero

http://blog.diagnostrum.com/2014/02/03/osteosarcoma-el-octavo-pasajero/


OSTEOSARCOMA: El Octavo Pasajero 

Posted by Dr. Alfonso Vidal on feb 3, 2014 | 0 comments
OSTEOSARCOMA: El Octavo Pasajero
Los tumores malignos que afectan a tejidos de origen mesenquimal se denominan sarcomas. Es un término que asusta, que muchas veces despierta el inconsciente colectivo, los miedos más ancestrales, muchas veces matizados por la imaginación de los creadores artísticos de nuestra época. El sueño de la razón produce monstruos, que se encarnan y devoran nuestras entrañas.
Martín era un muchacho de quince años, buen estudiante, aficionado al deporte y miembro del equipo de baloncesto de su instituto. Como alero era eficaz, con un buen porcentaje de tiro exterior y rebote, no así en el juego bajo los aros por su escasa corpulencia.
Aquel sábado del mes de marzo acudió a urgencias después de un encontronazo que le dejó algo maltrecha su rodilla con un dolor muy agudo (pensó que se había roto los ligamentos o algo, por lo intenso del dolor).Otras veces se había lesionado, pero a los dos días estaba nuevo, aunque esta vez parecía más serio. Con lo bien que iban este año, parecía que por fin podrían ganar el campeonato.
Las primeras impresiones fueron negativas, el traumatólogo exploró la rodilla y puso mala cara, pero le pidió una radiografía para confirmar el daño.
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Al llegar ésta, la cara del médico era aún peor y cuando comentó a su madre el diagnóstico, se puso a llorar, temiéndose lo peor: lesión de ligamentos, adiós a la temporada. No podía sospechar como cambiaría su vida aquel término, “Osteosarcoma”.
Ingresó en el hospital para continuar las pruebas diagnósticas, biopsia, diagnóstico de diseminación, resonancia, gammagrafía…
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Iniciamos el tratamiento con AINES y Tramadol de rescate. Fue claramente insuficiente, esa misma noche tuvimos que añadir Meperidina y después morfina. Me preguntó si aquello estaba creciendo en su interior como un Alien y saldría en algún momento. (¡Qué pregunta, quizá tenía razón!)
El dolor parecía aumentar a pasos agigantados. En la siguiente semana duplicamos la dosis de morfina intravenosa y añadimos un corticoide para completar el tratamiento. El dolor persistía por lo que añadimos Gabapentinapara el componente neuropático.
Vista la mala respuesta y la perspectiva de cirugía planteamos colocar un epidural con dosis bajas de anestésicos locales y opioides. Con esto mejoró mucho el dolor de la pierna. Sin embargo, dada la afectación de la extremidad y la localización del tumor, se planteó la amputación como única solución permanente.
Recuerdo su cara y la de su familia cuando acudimos a comentar la perspectiva de tratamiento y los pasos siguientes ¡Sí, Martín, se acabó la temporada, esta y todas las demás!
Realizamos la cirugía sin incidencias, mirándonos unos a otros, con los ojos húmedos, como el galán del “Romance del Conde Niño” al cortar los tallos del rosal y el espino.
Gracias al tratamiento precoz, intensivo, radical, el tumor quedó circunscrito a aquel miembro envuelto en una sábana que separamos del resto de su cuerpo.
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Martín apenas tuvo dolor tras la amputación y las medidas preventivas con su catéter epidural y la Gabapentina evitaron la aparición del síndrome de miembro fantasma .
Ocho semanas después, acudió al hospital todo el equipo de baloncesto en bloque. Habían ganado la copa y se la vinieron a entregar a Martín en homenaje.Ninguno pudimos contener las lágrimas.
Pero lo mejor fue que, diez años después de aquello, Martín, hoy, es fisioterapeuta y trabaja en un club deportivo. Sabe muchísimo de dolor ¡Claro, lo aprendió en los libros y de la vida! Nos enseñó a todos, con su ejemplo, con su esfuerzo, que las mejores victorias no siempre se ganan en las canchas, pues no hay mejor victoria que derrotar al dolor y a la propia muerte.

sábado, 8 de febrero de 2014

GRANULOMA EOSINOFILO


miércoles, 5 de febrero de 2014

Chondroblastoma of the Patella With Aneurysmal Bone Cyst

http://www.healio.com/orthopedics/journals/ortho/%7B35db4a4c-dc7c-4706-98c3-30635c056072%7D/chondroblastoma-of-the-patella-with-aneurysmal-bone-cyst

http://www.healio.com/~/media/Journals/ORTHO/2014/1_January/10_3928_01477447_20131219_23/10_3928_01477447_20131219_23.pdf

Chondroblastoma of the Patella With Aneurysmal Bone Cyst

Honglue Tan, MD; Mengning Yan, MD; Bing Yue, MD; Yiming Zeng, MD; You Wang, MD

Abstract

Chondroblastoma of the patella is rare. Aneurysmal bone cysts, which develop from a prior lesion such as a chondroblastoma, are seldom seen in the patella.The authors report a case of a 36-year-old man who presented with 2 years of right knee pain without calor, erythema, pain on palpation, or abnormal range of motion. Radiological studies suggested aneurysmal bone cyst. The lesion was excised with curettage and the residual cavity filled with autogenous bone graft.Histopathology revealed chondroblastoma associated with a secondary aneurysmal bone cyst. In the follow-up period, the patient demonstrated normal joint activities with no pain. Normal configuration of the patella and bone union were shown on plain radiographs. The authors present a review of the literature of all cases of patellar chondroblastoma with aneurysmal bone cyst. This case is the 14th report of aneurysmal bone cyst arising in a chondroblastoma of the patella. According to the literature, computed tomography and magnetic resonance imaging are useful in the study of these lesions. The pathologic diagnosis is based on the presence of chondroblastoma and aneurysmal bone cyst. Treatment of this lesion includes patellectomy, curettage alone, and curettage with bone grafting. Despite the risk of recurrence of this lesion in the patella, the authors first recommend curettage followed by filling the cavity with bone graft. To protect the anterior tension of the patella intraoperatively, the bone window should be made at the medial edge of the patella to perform the curettage and bone grafting.


The authors are from the Department of Orthopaedic Surgery (HT, MY, BY, YZ, YW), Shanghai Ninth People’s Hospital, Shanghai Jiao Tong University School of Medicine, Shanghai; and Luoyang Orthopedics and Traumatology Institution (HT), Luoyang Orthopedic-Traumatological Hospital, Henan, China.

The authors have no relevant financial relationships to disclose.

Correspondence should be addressed to: You Wang. MD, Department of Orthopaedic Surgery, Shanghai Ninth People’s Hospital, Shanghai Jiao Tong University School of Medicine, No. 639, Zhizaoju Rd, Shanghai, China, 213002 (hnlc.love@163.com).
Received: April 23, 2013
Accepted: September 05, 2013
Posted Online: January 15, 2014


Tumors of the patella are rare. Only a few studies have reported these lesions, and most are case reports.1–17 The most frequent tumors in this location are giant cell tumor, chondroblastoma, and aneurysmal bone cyst.7,8Chondroblastoma accounts for 1% to 3% of all primary benign bone tumors and 22% of benign bone tumors in the patella.8,9 Aneurysmal bone cyst accounts for 1% of primary bone lesions and 4% to 7% of all benign patellar tumors.9,10Secondary aneurysmal bone cysts are occasionally observed in giant cell tumor or chondroblastoma.7,11 In the current study, the authors report a case of chondroblastoma in the patella with aneurysmal bone cyst.

Case Report

A 36-year-old man reported a 2-year history of right knee pain aggravated by exercise and improved at rest. On physical examination, there was no joint effusion, no pain on palpation, and no skin calor. There was no difference in appearance of the right patella compared with the left, and the knee had full range of active motion. Laboratory studies, including a hemogram, erythrocyte sedimentation rate, and routine biochemistry of the joint fluid, were all within normal ranges. Plain radiographs demonstrated a radiolucent lesion in the right patella with well-defined, lobulated margins. A thin cortex, thin septations, and a sclerotic rim were also observed (Figures 1A–1B). Computed tomography scan revealed an osteolytic lesion with septations and sclerotic margins in the middle portion of the patella (Figures 1C–1D). Magnetic resonance imaging showed a lobulated lesion occupying greater than 75% of the patella. In addition, horizontal fluid-fluid levels in the patella with normal cartilage structure were seen, suspicious for aneurysmal bone cyst (Figures 1E–1H).



Figure 1:

Preoperative anteroposterior (A) and lateral (B) radiographs showing a multiloculated lytic lesion with sclerotic margins. Axial computed tomography scans showing an osteolytic lesion with a thin cortex and septations (C, D). Sagittal (E, F), axial (G), and coronal (H) magnetic resonance images showing lobulated lesions with low intensity on T1-weighted images and high intensity on T2-weighted images with multiple fluid-fluid levels.


Intraoperatively, no abnormality was found in the soft tissue. The anterior bone cortex and cartilage structures were integrated (Figures 2A–2B). To protect the anterior tension of the patella, a 1.5×1-cm bone window was made at the medial edge of the patella, keeping the dorsal periosteum of the small bone segment intact. The patellar cystic lesions displayed a septal pattern. Both the larger and smaller cavities with a connection under the thin septum contained serosanguinous fluid and dark-colored soft tissue (Figures 2C–2D). The osteolytic lesions were thoroughly curetted and filled with autogenous bone graft taken from the iliac crest. The bone window was then closed using the small bone segment of the patella and fixed with absorbable suture (Figures2E–2F). The soft tissue and fluid were sent for histopathologic analysis.


Figure 2:

Gross findings of the patella and surgical procedure. The anterior bone cortex (A) and cartilage structures (B) were integrated.Osteolytic lesions (C), containing serosanguinous fluid and dark-colored soft tissue (D), were found in the patella. The lesions were thoroughly curetted (E) and filled with autogenous bone graft (F).


Postoperatively, the patient was managed with dorsal cast immobilization for 2 weeks, followed by static quadriceps exercises. During the short follow-up period, the patient demonstrated normal joint activities with no pain. Normal configuration of the patella and bone union were shown on plain radiographs (Figure 3).


Figure 3:

Anteroposterior (left) and lateral (right) radiographs showing satisfactory autogenous bone graft of the patella 2 days postoperatively (A) and normal configuration of the patella and bone union 3 months postoperatively (B).


On histopathology, hypocellular chondroid matrix with dispersed chondroblast-like cells were observed; on high-power views, polyhedral chondroblasts with distinct cytoplasmic borders, pale pink cytoplasm, and hyperlobulated nuclei intermingled with an osteoclastic type of benign multinucleated giant cells surrounding a poorly formed chondroid matrix were seen (Figures 4A–4B). Light microscopy also showed several walled cystic spaces filled with blood; within the fibrous septum were immature bone formation and a few multinucleated giant cells, compatible with aneurysmal bone cyst (Figures 4C–4D). Based on histopathology, chondroblastoma with aneurysmal bone cyst was diagnosed.


Figure 4:

Light micrograph showing large polygonal cells embedded in a chondroid matrix. In the more cellular areas, the chondroid matrix was less obvious and the tumor cells were intermingled with multinucleated giant cells (hematoxylin-eosin stain; original magnification ×20) (A).Magnification of the boxed region in Figure 4A (original magnification ×40) (B). Light micrograph showing cystic spaces filled with blood (hematoxylin-eosin stain; original magnification ×10 (C). Magnification of the boxed region in Figure 4C (original magnification ×20) (D).


Discussion

Chondroblastoma is a rare benign cartilaginous neoplasm that typically occurs in the epiphyses of the tubular long bones in the second or third decades of life.10 The distal femoral and proximal tibial epiphyses are most frequently involved, followed by the proximal humerus.5–8 Chondroblastoma is seen in conjunction with aneurysmal bone cyst in 10% to 15% of patients.12Schajowicz and Gallardo18 reported that 17% of their cases of chondroblastoma showed cystic changes similar histologically to aneurysmal bone cyst.18Biesecker et al19 studied 66 cases of aneurysmal bone cyst and found that 32% were associated with another benign bone lesion, including 5 chondroblastomas. However, aneurysmal bone cyst occurring in chondroblastoma of the patella has not been frequently reported.

Chondroblastoma or aneurysmal bone cyst rarely occurs in the patella. Only 14 cases of chondroblastoma of the patella with aneurysmal bone cyst have been reported to date (Table).


Table:

Literature Review of Chondroblastoma of the Patella With Aneurysmal Bone Cyst


Of these 14 cases, 10 patients had joint pain and swelling, except for 2 patellar fractures. The swelling was due to the proximity of the patellar lesions to the joint. The association of patellar fracture with chondroblastoma or aneurysmal bone cyst alone is rare. Pathologic fracture of the patella due to chondroblastoma with aneurysmal bone cyst was reported in 2 (14.3%) patients (Table). Therefore, when knee pain and signs of swelling are seen in a young man with a patellar lesion, a pathological fracture may be present, and the diagnosis of chondroblastoma with aneurysmal bone cyst should be considered.

Eccentric, osteolytic destruction with lobulated margins, thinned cortices, and a well-defined sclerotic rim are common radiographic findings in chondroblastoma of the patella. The presence of patellar expansion may suggest formation of a secondary aneurysmal bone cyst, and fluid levels are observed only when secondary aneurysmal bone cyst is found.7,11 Computed tomography may be useful to better characterize the osteolytic lesions, with a thin cortex and septations inside the lesion. Magnetic resonance imaging is useful to demonstrate the typical cartilaginous pattern and fluid layers distinctive for this tumor.7,8 The presence of a hypocellular chondroid matrix with dispersed chondroblast-like cells and cystic spaces filled with blood are typical pathological features for this lesion.

The treatment of chondroblastoma of the patella with aneurysmal bone cyst includes patellectomy, curettage alone, and curettage with bone grafting.According to a literature review (Table),7,10,11,13–17 single-stage patellectomy was performed in 3 patients; 2-stage patellectomy was performed in 1 patient due to recurrence after curettage and bone graft; 2-stage curettage and bone graft was performed in 2 patients after curettage alone or curettage and bone graft; and single-stage curettage and bone grafting was performed in 8 patients. The selection of treatment depends on the size of the cyst and whether recurrence has occurred. If small, curetting with bone grafts may be sufficent; if large or recurrent, curettage and bone grafting or patellectomy may be advised. Recurrence after curettage, with or without bone graft, occurred in 3 patients. Despite the risk of recurrence of this lesion in the patella, the authors recommend curettage followed by filling the cavity with bone graft; patellectomy is not the first choice because loss of the patella disturbs the biomechanics of the knee joint, ultimately leading to early osteoarthritis. To protect the anterior tension of the patella intraoperatively, the bone window should be made at the medial edge to perform curettage and bone grafting.

Conclusion
Chondroblastoma with aneurysmal bone cyst should be suspected in a young patient with an osteolytic lesion of the patella. It is a localized lesion that demonstrates osteolytic destruction with lobulated margins, thinned cortices, fluid levels, and a well-defined sclerotic rim. Computed tomography and magnetic resonance imaging are useful in the study of these lesions. The pathologic diagnosis is based on the presence of chondroblastoma and aneurysmal bone cyst. Curettage followed by filling the cavity with bone graft is recommend.

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